Desde 1998, Black Label Society ha venido a aplastar. Con Zakk Wylde al mando ,leyenda viva y brazo derecho del difunto Ozzy Osbourne, la banda ha convertido su sonido en un bloque de hormigón: riffs pesados, groove rompecuellos y cero intención de suavizar nada. Aquí hay carácter y escuela de sobra. Y eso lo podréis comprobar en la reseña de Engines of Demolition que os traigo hoy.
Los Black Label Society siguen apostando todo al riff o muerte
Black Label Society no hay giros inesperados ni experimentos raros. Hay distorsión, hay actitud y hay una identidad tan clara que no necesita explicación. Esto no es un grupo intentando sobrevivir: es una apisonadora sónica.
Motor en marcha: ruido, peso y cero frenos
Con Engines of Demolition, el mensaje es simple: aquí se viene a hacer ruido. Producción gruesa, sonido compacto y una sensación constante de que todo está a punto de romperse. Es sucio, denso y directo.
Reseña de Engines of Demolition tema a tema, sin aire, sin tregua
1. Name in Blood
Empieza, con una exquisita guitarra, como antesala a la atmosfera . Riff seco, directo y con mala intención, y solos extraídos del Valhala sónico. Así se abre un disco, golpeando.
2. Gatherer of Souls
Más dinámico que el anterior. Alterna partes densas con un estribillo muy melódico, lo que lo convierte en uno de los cortes más completos. Buen equilibrio entre agresividad y gancho.
3. The Hand of Tomorrows Grave
Tema más largo y oscuro. Se apoya en tempos medios y una atmósfera densa. Aquí la banda se acerca más al doom, con sensación de peso constante y menos concesiones comerciales.
4. Better Days & Wiser Times
Primer giro claro del disco. Guitarras limpias y enfoque más sureño. Funciona como respiro, aunque rompe la inercia que venía construyéndose.
5. Broken and Blind
Vuelta al groove pesado. Riff muy rítmico y pegajoso, con batería marcada. Es uno de los temas más “físicos” del álbum, ideal para directo.
6. The Gallows
Construcción más lenta y dramática. Destaca por su atmósfera y por un estribillo más contenido. No busca impacto inmediato, sino crear tensión.
7. Above & Below
Tema de contrastes: estrofas suaves frente a un estribillo amplio. Aquí aparece el lado más melódico de Zakk Wylde sin perder peso.
8. Back to Me
Balada eléctrica con bastante carga emocional. Menos riff y más protagonismo de la voz y la melodía. Funciona bien dentro del tramo medio-final.
9. Lord Humungus
Riff simple pero muy efectivo y estribillo coreable.
10. Pedal to the Floor
Ritmo constante y actitud directa, sin adornos. Sirve para reactivar la energía en la recta final.
11. Broken Pieces
Repite fórmulas ya escuchadas en el disco, aunque mantiene buen nivel instrumental.
12. The Stranger
Corte introspectivo. Funciona como transición hacia el cierre, más emocional que técnico.
13. Ozzy’s Song
Cierre en forma de balada homenaje a Ozzy Osbourne. Empieza con piano/acústica y crece hacia un final de solo muy expresivo. Es el momento más personal del álbum.
Engines of Demolition es puro Black Label Society: riffs que golpean, solos que revientan y la voz inconfundible de Zakk Wylde al mando. Con John DeServio, Dario Lorina y Jeff Fabb sosteniendo la base. Es un disco potente y lleno de riffs inconfundibles, 13 himnos directos y baladas intensas, cada tema merece ser escuchado.
Espero que te haya gustado la reseña de Engines of Demolition. Para más artículos de interés, te dejo estos enlaces:


