Reseña de RARE de BODYJAR

BODYJAR

Cinco temas rescatados del fondo del cajón. Lanzado el 2 de mayo como quien abre una caja de cintas y decide que todavía tienen pegada. Sin discurso, sin necesidad de mas escusas que el material que aún sigue mordiendo. Vamos allá con la reseña de RARE de BODYJAR.

De Melbourne al corazón del SKATE PUNK

Formados en Melbourne a principios de los 90, Bodyjar se consolidó como una de las bandas más importantes del punk rock melódico australiano. Liderados por Cameron Baines (voz y guitarra) junto a Tom Read (guitarra), Shane Wakker (batería) y Chris Mann (bajo), construyeron una carrera basada en riffs veloces, melodías pegadizas y estribillos inolvidables. Discos como How It Works y Plastic Skies, junto a su presencia en recopilatorios asociados al universo Tony Hawk’s Pro Skater, los convirtieron en una referencia imprescindible del skate punk a nivel internacional.

Lo que supuso colarse en TONY HAWK, del skatepark a grindar por el mundo

En plena explosión del fenómeno Tony Hawk’s Pro Skater, mucha gente asumía que todas las bandas que sonaban en su universo eran estadounidenses, pero Bodyjar acabó rompiendo ese esquema sin que casi nadie lo supiera.

Su presencia en recopilatorios ligados al juego hizo que miles de chavales de todo el mundo descubrieran su música sin tener ni idea de que venían desde Australia, en una época pre-streaming donde la música viajaba a base de discos, juegos y pura casualidad cultural. El resultado fue casi irónico, una banda australiana convertida en banda sonora global del skate punk sin campaña, sin algoritmo y sin contexto, solo porque encajaba perfectamente con la velocidad y el caos del juego. Años después, el propio grupo ha comentado que su música circulaba mucho más fuera de Australia que dentro del propio país, consolidando esa etiqueta de banda “internacional por accidente”, algo muy propio de la escena skate punk de finales de los 90.

Reseña de RARE de BODYJAR tema a tema

“17 Years” Comienza con un riff de guitarra que enseguida se ve apoyado por toda la fuerza que aporta el resto de la banda, juegan con dinámicas, como auténticos arquitectos sónicos, capaces de edificar emociones en tu interior.

“Don’t Sell Me Out” Con ese sonido tan de los 2000, entre pop punk canalla y vacilón, coros que hacen que la canción crezca y una batería e instrumentación que a ratos la hace girar de balada a tema skate punk

“Killing Me” Un sonido algo mas denso, profundo y mas hardcore, suena elegante y melancólica.

“Waltzing Matilda” El himno, la más romanticona, avanza sin mayor pretensión, tema redondo, como unas cervecitas en una terraza con buena compañía.

“Give It Up” Suena más maduro y elaborado que el anterior, algo pegajoso, pero con buenos giros al puro estilo BODYJAR

RARE no conforma un álbum pensado como tal. Son restos, descartes, demos y piezas que quedaron fuera de sus discos oficiales. Pero para nada suenan a sobras. Suenan a banda en forma dejando caer cosas que otras ya querrían como single.

Conclusión, la magia esta en que siga sondando y haciéndote sentir tan vivo

No hay épica, no hay marketing emocional, no hay historia inflada. Solo temas que resistieron el paso del tiempo sin que este les hiciera mella alguna. En el punk rock, y concretamente en el skate punk es honesto si todavía te puede romper y zarandearte el body.

Es curioso el panorama que se construye en torno a este estilo y sus conciertos, la mayoría de ellos a manos de HCFMN.

Una generación a la que no nos han dejado tomar relevo, muy variopinta, con mucho que decir, mucho por trasmitir, llenos de vivencias y emociones, disfrutones, camuflados en la rutina del día a día.

El otro día sin ir mas lejos en el autobús coincidí con otro cuarentón, encamisado Un lunes más, otro día de trabajo.

Todos los allí presentes, sumidos, en hacer girar la rueda del hámster.

Pero de pronto, en su móvil pude ver como, estaba escuchando a los Pennywise, supongo que afilando los dientes para el concierto del próximo mes, este simple gesto se torno en una mirada cómplice y sonrisa mutua.

El punk rock y sobre todo el skate punk, tiene un halo de fraternidad y comunidad que debería de ser considerado, patrimonio universal.

Un placer poder escribir esto como AG rock y que tu puedas disfrutar de ello. Espero que te haya gustado esta reseña de RARE de BODYJAR. Para mas info de interés te recomiendo más contenido:

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