Esta pasada semana se estrenó en los cines de nuestro país de la mano de Versión Digital y de forma muy limitada, la película ‘Nimrods: A Green Day comedy’, una divertida, emotiva y nostálgica road movie de una banda, que rinde homenaje a los primeros pasos de Green Day, un referente del pop punk mundial.
Un homenaje a los primeros pasos de Green Day
Vivimos en una época marcada por los biopics y los documentales que alzan a idealizan a los artistas que escribieron la historia, la suya y la nuestra, y el director Lee Kirk junto a Green Day, han preferido mirar al pasado desde la comedia para contar su historia, que es la de tantos otros adolescentes que comenzaron a componer sus canciones en el garaje de sus padres y a dar sus primeros conciertos en cualquier antro.
Y lo hacen con una road movie que juega con el origen de la banda de Billie, Mike y Tré, Green Day, no ya desde la realidad, sino desde el juego y la reivindicación del espíritu de aquellos jóvenes que sueñan con ser estrellas de la música y desde su propio legado que se va heredando generación tras generación.
La película sigue el viaje por carretera de un joven trio musical, The Analog Dogs, que se embarca en una disparatada aventura que les llevará, o eso creen ellos, a telonear a Green Day en la otra punto de los Estados Unidos. Aunque en realidad, todo nace de una broma.
Un viaje nostálgico a ritmo de punk
Y ahí está la clave de ‘Nimrods: A Green Day comedy’, ya que tras ese punto de partida, la realidad es que poco importa el destino sino el trayecto. Como en la vida. Al final no es donde llegamos sino todo lo que construimos y vivimos por el camino. Y es que el verdadero motor de la historia es la ilusión, a pesar de las adversidades y los problemas que mantiene unida a la banda. A los amigos, que al final, se convierten en familia.
En el reparto destacan unos tan encantadores como ingenuos Mason Thames y Mckenna Grace, una pareja imprevista pero intensa, como lo son esos primeros amores de adolescencia, junto a unos Kylr Coffman y Ryan Foust, que sirven de perfecto complemento y contrapunto de nuestro protagonista.
Obviamente no podemos olvidarnos de los propios Green Day, la “excusa” de este viaje y banda sonora omnipresente del relato, celebrando algo más de tres décadas del disco que les (nos) cambió la vida, <<Dookie>>, y algo menos del <<Nimrods>> que confirmó la realidad de aquel sueño y que, además, con su doble significado, da título a la película. Además, a la banda sonora se unen bandas como Ultra Q, The Paradox o la propia Mckenna Grace, formando una recopilación única con la que disfrutar.
Conclusiones de ‘Nimrods: A Green Day comedy’
Al final, nos queda un regalo para los que amamos a Green Day, a la música y al espíritu adolescente que sigue latiendo en nuestro interior. Así que no os levantéis tras los créditos y disfrutad de la magia, en forma de pequeño concierto, que nos tiene preparada el final. Ojalá pronto les podamos disfrutar de gira por nuestro país pero, hasta entonces, nos conformaremos con la película.
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