Motörhead murió con Lemmy, pero sus canciones se niegan a hacerlo. Mikkey Dee en Madrid será una oportunidad para volver a sentirlas desde el lugar donde siempre hicieron más daño: un escenario, unos amplificadores y una batería golpeando como si alguien le debiera dinero.
El 3 de diciembre de 2026, Revi Live recibirá una noche que no pretende resucitar a Motörhead. Imposible. Esto va de algo mucho más sencillo: enchufar los amplificadores, subir el volumen y dejar que aquellas canciones vuelvan a hacer el trabajo sucio.
Mikkey Dee: más de veinte años en la carretera con Motörhead
Mikkey Dee entró oficialmente en Motörhead en 1992 y permaneció junto a Lemmy Kilmister y Phil Campbell hasta el final de la banda en 2015.
Más de veinte años entre Jack Daniel’s, autobuses, tragaperras, hoteles, camerinos y amplificadores al once. Una vida en la carretera al lado de Lemmy que dejó miles de conciertos y discos como Bastards, Sacrifice, Inferno o Bad Magic.
Dee llegó cuando la leyenda ya estaba escrita, pero tuvo tiempo de llenar unas cuantas páginas más.
Su batería aportó músculo y velocidad a la última gran encarnación de Motörhead, ese trío que siguió recorriendo escenarios hasta que el cuerpo de Lemmy dijo basta. Cuando murió el 28 de diciembre de 2015, también terminó la banda.
No hubo sustituto. No hubo reunión. No había nada que discutir.
Sin Lemmy no había Motörhead.
Motörhead después de Motörhead
Pero una cosa es que Motörhead terminara y otra que alguien consiguiera enterrar esas canciones.
Ahí aparece Mikkey Dee and Friends.
A su lado están Viktor Skatt y William Dickborn, dos tipos que llegan desde Gotemburgo y que tampoco parecen especialmente interesados en bajar el volumen. Ambos forman parte de The Drippers, banda sueca de action rock criada en esa tradición escandinava donde MC5, The Stooges y el rock and roll más mugriento siempre han tenido barra libre.
Skatt se ocupa aquí del bajo y de la difícil papeleta de ponerse delante del micrófono, mientras Dickborn empuña la guitarra. Junto a Dee forman un trío que empezó a revolver el catálogo de Motörhead en Suecia en 2023 y que desde entonces ya ha llevado el invento a escenarios como Wacken, Hellfest o Alcatraz.
Y conviene dejar una cosa clara: no intentan ser Motörhead.
El propio Dee lo ha dicho sobre el escenario antes de lanzarse a tocar sus canciones. Esto va de tres tipos tocando rock and roll y de uno de ellos habiendo pasado 25 años haciéndolo al lado de Lemmy.
Con eso basta.
En sus conciertos aparecen Iron Fist, Orgasmatron, Sacrifice, Born to Raise Hell, Killed by Death o The Chase Is Better Than the Catch. Y, naturalmente, llega un momento en el que caen Ace of Spades y Overkill.
Actualmente Dee ocupa la batería de Scorpions, pero hay más de veinte años de su vida que siguen escritos con diéresis.
Y de vez en cuando conviene hacer ruido con ellos.

Mikkey Dee en Madrid: tres tipos y volumen
La parada madrileña será el 3 de diciembre de 2026 en Revi Live, primera fecha de una pequeña gira española que también pasará por Valladolid, Bilbao y Zaragoza.
No será Motörhead.
Motörhead se terminó hace más de diez años y nadie necesita que tres músicos jueguen a fingir lo contrario.
Pero habrá una batería que conoce esas canciones de memoria, dos tipos de Gotemburgo suficientemente asilvestrados para acompañarla y un catálogo de canciones diseñado para sonar demasiado alto.
Motörhead después de Motörhead.
Probablemente sea la única manera de hacerlo.
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