Linaje consigue su sexto sold out consecutivo en Madrid, y hoy os vamos a contar lo que vivimos en la Riviera. Esta es la crónica de Linaje en Madrid.
Homenaje a su público y a sus raíces rodeado de amigos
Hablar de Linaje es hacerlo de rock defendido desde la frescura que les da su juventud, pero también desde la evolución de una tradición de rock estatal que hunde sus raíces en el tiempo, y de la que no reniegan en absoluto.
Porque Linaje ha sabido interiorizar el trabajo realizado por esos grandes grupos que pisaron los escenarios antes que ellos, abriendo camino, como Platero y Tú, Extremoduro, La Fuga o Marea. Mostrando siempre un respeto máximo a su aportación, para explicar donde se encuentran sus orígenes, pero sin renunciar a su propio estilo, a su personalidad y forma de entender el rock.
Como bien escuché a algunos de sus incondicionales, tener un apoyo, o un nombre, te puede dar una oportunidad, pero sólo si realmente eres muy bueno, puedes permanecer y crecer como lo está haciendo Linaje.

Txema Benítez abre la noche
Para abrir la noche, tuvimos la suerte de poder contar con Txema Benítez, cantante y guitarrista de Doxa, además de tener su propio proyecto en solitario.
Txema acompañado por su guitarra nos regaló algunos temas, la mayoría propios, aunque también tocó un autentico himno de Doctor Deseo, como es Corazón de Tango.
Txema es un artista a mi juicio infravalorado, con su particular rock de autor, más íntimo y personal, donde no faltó el tema que dedicó a su madre. También ha demostrado en su carrera con Doxa, versatilidad, con un rock de guitarras más potentes de corte clásico.
Linaje cabeza de cartel y delirio del respetable
Tras haber calentado motores con Txema, salió al escenario Linaje. Con una puesta en escena absolutamente espectacular, los de Berriozar recorrieron el escenario como un auténtico tornado.
Durante todo el concierto, mostraron una comunión absoluta con el público. Agradeciendo el éxito total que está siendo esta gira, con cerca de 100 bolos, y un hito histórico para una banda de rock estatal, como son seis llenos absolutos en sus seis visitas a salas madrileñas.
Linaje hizo de la noche un homenaje a sus raíces, tocando algunos de los temas más míticos de La Fuga, Extremoduro, Marea y Platero y Tú. Siempre desde el inconfundible estilo de Aarón Romero, su vocalista.
Crónica de Linaje en Madrid: Un viaje por la historia del rock estatal
Estos temas se convierten en parte de un viaje musical a lo largo de la historia del rock estatal, pero únicamente como parte de la historia de Linaje, para que todos los que asistimos, pudiéramos entender la evolución del rock como un género en constante cambio, más vivo que nunca. Para dar lugar a una forma muy personal de entender el rock, con un sonido genuino y particular como lo siente Linaje.
Fueron capaces de emocionarnos al recordar al inigualable Roberto Iniesta, nuestro Robe. Cuando han pasado poco más de nueve meses desde su fallecimiento y el vacío que ha dejado es enorme.
Después, sin haber tenido tiempo de recuperarnos, Aarón Romero compartió un momento muy personal con todos nosotros. Nos leyó unas reflexiones sobre la enfermedad de su abuelo, pilar fundamental de los Romero, y responsable de muchas de las influencias que ha transmitido a la familia. El maldito Alzheimer, una lacra que borra los recuerdos y las vivencias de aquellos a quienes amamos, y que desgraciadamente están sufriendo muy de cerca.
Todos los allí presentes, nos volcamos con Linaje, arropando a Aarón y a su familia. Porque el público de Linaje, es capaz de aglutinar diferentes generaciones. Congrega desde niños, adolescentes , como padres, madres y rockeros veteranos.

Linaje rodeado de amigos y sorpresas
La noche en La Riviera, estaba pensada como una gran celebración, y como tal fue tratada. No faltaron grandísimos artistas del rock nacional, para acompañar a Linaje: Carlos Escobedo, Poncho K, Benito Kamelas y Alén Ayerdi.
Un elenco de estrellas, para hacer de esta fecha, una noche inolvidable. Pudimos disfrutar de un bolo cargado de energía, potencia y calidad, donde nadie se marchó indiferente.
Linaje nos va a dar muchas alegrías en los próximos años.
Espero que hayas disfrutado tanto de esta crónica de Linaje en Madrid como yo al escribirla. Si te ha gustado, permíteme recomendarte algunas noticias, que creo pueden ser de tu interés.

