La banda escocesa Gloryhammer nos devuelve a su particular universo épico espacial con una nueva entrega que supone una secuela directa de su segundo álbum, lanzado hace once años. La saga Space continúa con más power metal épico, batallas siderales y todo lo que un buen fan de Gloryhammer podría desear. Esta es nuestra reseña de Space 1993: Wrath of Kor-Virliath de Gloryhammer.
Así suena Space 1993: Wrath Of Kor-Virliath, el nuevo disco de Gloryhammer
El disco comienza con la ominosa intro Ultra Portam Astrale, que nos mete ya de lleno en ese mundo de épica fantasía y ciencia ficción espacial. Ultimate Sacrifice nos inunda con sus coros y su power sinfónico sin concesiones. Sozos Michaels (aka Angus McFife II) toma la palabra para impulsar su destino como heredero del mítico reino escocés. Como siempre, las letras están a un breve paso del abismo, entre la pomposidad y la parodia, pero todo funciona de maravilla a nivel musical.
On a Quest for Aberdeen nos trae la parte más melódica de la banda, con un estribillo absurdamente épico. A estas alturas, Bowes y los suyos no tienen complejos a la hora de desarrollar un power metal tan puro como divertido para quien lo escucha, y lo cierto es que el formato les sigue funcionando. Los interludios y los solos son pura delicia para los amantes del metal más melódico.
La tralla regresa con Die With a Sword in my Hand, que con un título así solo puede ser un verdadero cañonazo. Ese estribillo creado para dejarse la garganta en directo, con la espada en alto, ese solo marca de la casa… Está claro que con un grupo como Gloryhammer no puede haber medias tintas, o los amas o los odias. Pero si estás entre los primeros, este tipo de canciones te van a hacer disfrutar muchísimo.
Un épico viaje en busca del reino de Fife
Con Silver Talon, la aventura continúa, ahora con un toque más ochentero gracias a esos teclados que quedan de fábula. Lo cierto es que la sombra de Thomas Winkler es alargada, pero Michaels es un vocalista perfecto para Gloryhammer, potente y con carisma, capaz de alcanzar un registro muy amplio. Esto también se demuestra en la imponente Starfighters of Leuchars, que trae un tono más oscuro, casi recordando por momentos a la mítica Marcha Imperial de la saga Star Wars.
Warriors of Auchtermuchty se regodea en la épica de las batallas intergalácticas para otro trepidante estribillo que, sorprendentemente, se queda a la primera, a pesar de incluir un nombre ridículamente complicado, como la mayoría de las locaciones escocesas, por otra parte.
Pax Galáctica levanta el pie del acelerador, para una canción que sirve de contrapeso y respiro para el resto del disco. La melodía sigue siendo la protagonista absoluta, con un estribillo sólido donde el órgano toma mucha presencia. En Demonic Devotion, la influencia del hair metal se vuelve mucho más patente, tanto en la producción como en la propia historia de la canción. Más cercana a Battle Beast que a Rhapsody, este guiño cuenta con uno de los mejores estribillos del disco.
Entre espadas, unicornios y batallas espaciales
Hammer of Fate se revela como el anticipo del gran finale, con unos coros deliciosos y una producción espectacular, donde todo se escucha en su sitio, con fuerza y nitidez. Un tema repleto de armas láser, martillos mágicos y promesas por el honor caballeresco que parece totalmente perdido a día de hoy. ¿Qué más se les puede pedir a Gloryhammer? Pues claro que sí, un tema final de más de diez minutos con todo lo anterior multiplicado por mil.
Eso es justo lo que ofrece, tomen aire antes de leer el título, The Celestial Warhost of the Dundonian Empire Marches to Space Against the Dark Sorcerer (Final Assault on Battlemoon X-22). O resumiendo, la batalla final contra el Hechicero Oscuro. Diez gloriosos minutos llenos de orquestaciones rimbombantes, melodías pegajosas y conversaciones con filtros extraños para demostrarnos que esto es un verdadero asalto final. El exceso llevado a la máxima potencia, con guturales, riffs matadores y una banda desatada que no se deja nada en el tintero.
Conclusiones de la reseña de Space 1993: Wrath Of Kor-Virliath de Gloryhammer
Gloryhammer sigue con su cruzada de desmitificar el power metal, embarrándose hasta las trancas de un estilo que todos dan ya por agotado y mostrando que todavía hay esperanza en la galaxia para aquellos que creen en el power épico. Eso sí, sin tomárselo tan en serio. Los escoceses entienden que la fantasía épica puede resultar conmovedoramente absurda y hasta ridícula, y no dudan en abrazar el exceso en todas y cada una de las canciones de este disco. ¿Querían power metal de calidad y lleno de clichés? No se diga más, Gloryhammer lo sirve mejor que nadie a día de hoy.
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