Desde Italia llega Hellfox, una banda que desafía las etiquetas y encuentra su identidad en el contraste. Formada en 2019, esta agrupación íntegramente femenina combina la contundencia del death metal melódico con elementos de metal alternativo, sintetizadores distorsionados y una singular dualidad vocal que alterna melodías limpias y voces guturales. Entre sus influencias destacan nombres como Amorphis, In Flames y Dark Tranquillity, aunque su propuesta rehúye las fórmulas convencionales para explorar un sonido propio. Os dejamos con la entrevista a Hellfox recordando antes sus antecedentes.
Tras debutar con The Call (2022), Hellfox dio un paso adelante con The Spectrum of Human Gravity, publicado en junio de 2025. Un trabajo más oscuro e introspectivo que profundiza en la complejidad de las emociones humanas y en las múltiples facetas que conviven en nuestro interior.
El próximo 7 de noviembre de 2026, la banda aterrizará en Mallorca para participar en Extreme Division Mallorca VII, en Es Gremi, en lo que supone su estreno en los escenarios españoles. Una oportunidad para descubrir en directo una propuesta que reivindica la libertad creativa, rompe con los estereotipos y demuestra que la melodía y la brutalidad pueden convivir sin contradicciones.
Con motivo de esta primera visita a España, hablamos con Hellfox sobre su evolución musical, la oscuridad que atraviesa su último álbum, los desafíos de la escena metalera italiana y las expectativas ante su encuentro con el público mallorquín. Esta es la entrevista a Hellfox.
Pregunta: Desde 2019 hasta hoy, Hellfox ha experimentado una evolución importante, con dos álbumes, numerosos conciertos y una presencia cada vez mayor fuera de Italia. Si echáis la vista atrás y pensáis en la banda que erais cuando empezasteis, ¿Qué diríais que ha cambiado más, tanto musical como personalmente?
Respuesta: Han cambiado muchísimas cosas. No sé cómo será en España, pero en Italia ahora hay que luchar con uñas y dientes para poder tocar. Al principio nos movíamos en un ámbito más local y reducido: contábamos con los amigos de siempre que venían a vernos. Ahora, en cambio, recorremos toda Italia y la gente nos para por la calle o nos reconoce en nuestro día a día.
Estamos muy agradecidas por todo, sobre todo porque, en un país donde hay tan pocas oportunidades para las bandas que quieren tocar en directo, poder seguir haciéndolo es un privilegio. Pero es un privilegio que nos hemos ganado a pulso.

P: Una de las cosas más interesantes de Hellfox es que resulta difícil encasillaros en un único género. Habéis definido vuestra música como «pop metal», mientras que distintos medios han hablado de metal alternativo, death metal melódico, metal gótico y otras influencias. ¿Creéis que hoy en día sigue siendo útil definir a una banda por su género musical o preferís dejar que la música hable por sí sola?
R: ¡Qué pregunta tan bonita! Lo llamamos «pop metal» a modo de provocación, porque son dos conceptos que se contraponen, un poco como sucede con todo lo que caracteriza nuestra música.
La voz limpia de Greta es pop; la voz distorsionada de Priscilla es puro death metal de la vieja escuela. Las guitarras beben de la tradición de Gotemburgo, mientras que los sintetizadores son modernos.
Es un contraste continuo de elementos que funciona y que nos define a la perfección. Si te fijas, hasta nuestro propio logotipo representa esa dualidad: el zorro está dividido en dos mitades, una sana y otra deteriorada.
P: Vuestra música combina influencias que, a primera vista, podrían parecer muy diferentes: desde Amorphis, In Flames y Dark Tranquillity hasta el pop, el nu metal, la electrónica y otros sonidos. Además, cada una de vosotras procede de un entorno musical distinto. ¿Cómo se unen todas estas influencias cuando componéis una canción de Hellfox? ¿Creéis que esa diversidad es uno de los principales elementos de vuestra identidad como banda?
R: Sin darme cuenta, creo que ya te he contestado en la respuesta anterior. Pero sí, componer una canción de Hellfox es divertidísimo, porque no hay nadie que suene como nosotras y trabajamos sin prejuicios.
Cuando puedes crear música sin buscar complacer a los demás, sino por pura necesidad artística, el resultado podrá gustar más o menos, pero refleja la verdadera esencia de quienes lo componen. Somos fieles a nosotras mismas, y eso no tiene precio.
P: The Spectrum of Human Gravity parece llevar a Hellfox hacia un sonido más oscuro, contundente y complejo que el de The Call. ¿Cómo se produjo esa evolución? ¿Fue una decisión consciente al comenzar a escribir el álbum o surgió de manera natural a medida que las cuatro trabajabais juntas?
R: El concepto nace precisamente de nuestra pequeña familia. ¡El esfuerzo por comprendernos unas a otras no es algo que se pueda dar por sentado! Equilibrar nuestras propias emociones con las de las demás es el pilar sobre el que se sostiene la banda. Somos cinco chicas muy distintas; podríamos estar discutiendo a diario, pero tenemos la inmensa suerte de contar con la sensibilidad y la madurez emocional necesarias para escucharnos, apoyarnos y tendernos la mano. De esta dinámica surge el mensaje más universal que hemos querido plasmar en el disco, donde damos voz a todo el espectro de emociones, ya sean densas y pesadas o más ligeras y alegres. Cada emoción tiene su propia voz y su espacio en Hellfox. Todas están llamadas a formar parte de algo más grande y, aquí, nadie se queda sola.La verdad es que, entre el primer y el segundo disco, hemos pasado por varias situaciones personales difíciles. Y, dado que nuestra música es un reflejo directo de nuestra alma, el resultado es que los temas y la atmósfera se han vuelto mucho más oscuros.
Además, te adelanto que nuestra intención es sumergirnos cada vez más en esa oscuridad. ¡Nos gusta el abismo y, la verdad, nos sienta muy bien! No voy a entrar demasiado en detalles, pero algunas de esas experiencias son cosas que un hombre no experimenta: cosas íntimas y terribles que solo ocurren en el cuerpo de una mujer. El cuerpo de las mujeres es lo más parecido al concepto de Dios y del diablo que existe. ¿Cómo no iba a ser así nuestra música, si todas somos mujeres?
P: El concepto de The Spectrum of Human Gravity está estrechamente relacionado con las emociones humanas y con las distintas facetas que pueden convivir en una misma persona. ¿Qué significa para cada una de vosotras la idea de «gravedad humana»? ¿Creéis que el álbum ha cambiado vuestra forma de entenderos como compañeras de banda?
R: El concepto nace precisamente de nuestra pequeña familia. ¡El esfuerzo por comprendernos unas a otras no es algo que se pueda dar por sentado! Equilibrar nuestras propias emociones con las de las demás es el pilar sobre el que se sostiene la banda. Somos cinco chicas muy distintas; podríamos estar discutiendo a diario, pero tenemos la inmensa suerte de contar con la sensibilidad y la madurez emocional necesarias para escucharnos, apoyarnos y tendernos la mano.
De esta dinámica surge el mensaje más universal que hemos querido plasmar en el disco, donde damos voz a todo el espectro de emociones, ya sean densas y pesadas o más ligeras y alegres. Cada emoción tiene su propia voz y su espacio en Hellfox. Todas están llamadas a formar parte de algo más grande y, aquí, nadie se queda sola.
P: Uno de los elementos más distintivos de Hellfox es el contraste entre las voces limpias y las guturales, así como la manera en que las guitarras, el bajo y la batería crean texturas muy diferentes dentro de una misma canción. Cuando componéis y arregláis un tema nuevo, ¿cómo es el proceso entre vosotras? ¿Suele haber una persona que aporta la idea inicial o las canciones evolucionan mediante un trabajo colectivo?
R: La idea inicial de un riff suele partir de una o, como mucho, dos de nosotras, pero después la canción acaba siendo fruto de toda la banda. Me refiero a que cada una compone su propia parte. En todo caso, la que tiene más experiencia o más conocimientos de armonía ajusta las partes de las demás o aporta sugerencias, pero siempre componemos todas juntas.
El proceso habitual es que Priscilla y Gloria, o Federica, se juntan para componer después de haber tocado el riff en el local de ensayo. A partir de ahí, construyen una estructura inicial que cambiará unas seis mil veces antes de dar la canción por terminada.
P: Hellfox es una banda de metal íntegramente femenina, pero vuestra música y vuestra imagen evitan deliberadamente algunos de los estereotipos que tradicionalmente han rodeado a las bandas femeninas o lideradas por mujeres. ¿Creéis que la escena todavía impone expectativas sobre cómo debe sonar o verse una banda formada exclusivamente por mujeres? ¿Ha influido este hecho en vuestra manera de entender la música o vuestra identidad?
R: Como te decía antes, el hecho de ser mujeres aporta, sin duda, un matiz diferente a las letras y a nuestra manera de concebir la música. Sin embargo, siempre hemos buscado un enfoque igualitario: somos mujeres, sí, pero queremos que nos definan simplemente como una banda, igual que a cualquier grupo masculino o mixto. No nos vamos a engañar: hay pocas bandas íntegramente femeninas y nosotras somos una excepción.
Incluso en nuestra imagen huimos del estereotipo de feminidad para priorizar la contundencia y la potencia, que es lo que realmente nos distingue. Al final, lo único que nos interesa es tocar bien y hacer música que el público disfrute. No queremos que nadie venga a un concierto solo para ver a «cinco chicas», ni que llegue con el prejuicio de que va a ver a unas «niñitas» que no saben tocar. ¡Estamos ahí arriba porque nos lo hemos ganado, y subimos a darlo absolutamente todo!
P: Habéis crecido dentro de la escena metal italiana, especialmente en la región de Lombardía, y habéis compartido escenario con nombres importantes. Desde vuestra perspectiva, ¿Cómo describiríais la situación actual del metal en Italia? ¿Creéis que hay suficiente espacio para bandas que, como Hellfox, no tienen miedo de moverse entre diferentes estilos?
R: Esperamos encontrarnos con un público de mente abierta, que sepa apreciar una propuesta tan peculiar como la nuestra y que logre conectar con nosotras. Queremos que entienda que la melodía dentro de nuestro metal extremo responde a una pura necesidad artística, dejando a un lado el prejuicio de que «solo somos cinco chicas jóvenes». Aun así, estoy convencida de que el público de Mallorca nos va a sorprender para bien y sabrá captar nuestra esencia a la perfección.
P: Para terminar, si pudierais presentar Hellfox al público mallorquín con una sola canción, ¿cuál elegiríais? ¿Por qué creéis que ese tema representa a las cuatro y refleja lo que es Hellfox hoy?
R: Como hasta ahora hemos hablado de contrastes y dualidades, te respondo con dos canciones: Water on the Ceiling, sin duda la más cercana al sonido de la vieja escuela, y Pareidolia, que probablemente sea la más doom y onírica. Son dos canciones que nos representan y que ofrecen una bonita imagen de lo que sabemos hacer y de lo que somos capaces.
Hasta aquí ha llegado nuestra entrevista a Hellfox. Esperamos que os haya gustado, y os dejamos con más contenido de interés:

