Uno de los privilegios de escribir en un medio musical es que, por las manos de uno acaban pasando singles o discos que todo tipo, a los que quizás no hubieras dado la oportunidad de no ser porque debes estar al tanto de todo. Hoy es uno de esos días en los que uno se siente afortunado por uno de esos descubrimientos que sorprenden muy gratamente. Es el caso de «El Dolor de los Cuervos«, el nuevo videoclip de la banda madrileña Divina Esperanza.
El Dolor de los Cuervos, o cuando una banda independiente logra sacarle los colores a los veteranos
Mis gustos personales se alejan un poco del dark rock, pero cuando uno descubre una banda como Divina Esperanza, no puede sino quitarse el sombrero. Se trata de una de esas bandas independientes que le ponen tanta pasión a lo que hacen que son capaces de arriesgar todo y sacarle los colores a otros veteranos.
Si bien el Dolor de los Cuervos no es un tema nuevo (forma parte del disco <<De Sueños y De Sombras>> de 2025), le han dado nueva vida con el reciente estreno del videoclip.
En una escena independiente condicionada por la falta de presupuesto y por las fórmulas de consumo rápido, Divina Esperanza vuelve a demostrar que el underground no está reñido con la ambición artística. La formación madrileña de dark rock da un golpe sobre la mesa con el rodaje de este videoclip, una pieza concebida como si fuera más un cortometraje conceptual que el típico videoclip al uso, grabado íntegramente en la provincia de Burgos.
Lejos de conformarse con el típico plano de banda en un local en penumbra, el grupo amplía los límites de su último trabajo, De Sueños y De Sombras, construyendo un puente entre la densidad del rock oscuro y la solemnidad de la música clásica.
La colaboración con la Joven Orquesta Sinfónica de Burgos
La banda ha contado con la participación de la Joven Orquesta Sinfónica de Burgos (JOSBU), bajo la batuta del director Pedro Bartolomé. La partitura original, firmada por Paolo Greco, contó con la colaboración de Rodrigo Vázquez (Fénix Estudio) tanto para la adaptación de la misma para la JOSBU como para la captura de la toma sonora. El resultado no podría ser mejor, y es que no estamos ante alguno de esos casos de bandas que meten algo de orquestación para cumplir con el cliché, si no que todo se integra perfectamente y cobra sentido.

De Doré al butoh: la narrativa visual
La realización visual corrió a cargo de Víctor Román (24&7 Producciones Audiovisuales), quien registró escenas tanto en el Teatro Principal de Burgos como en exteriores.
El metraje aprovecha la geografía burgalesa para construir un descenso a los infiernos particular. No esconden sus referentes: hay un guiño a los grabados de Gustave Doré para la Divina Comedia, encarnado en esa figura errante que ejerce de Virgilio espectral. Pero lo verdaderamente incómodo (en el mejor de los sentidos) es el uso de la gestualidad del butoh japonés. Esos movimientos espasmódicos, quebrados y lentos le quitan cualquier atisbo de postal gótica inofensiva al conjunto; convierten la angustia en algo casi patológico.
Solo puedo aconsejar que, más que escuchar la canción, le deis al play y os dejéis llevar, y es que este trabajo merece ser disfrutado como un todo. Yo, personalmente, les seguiré la pista.
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