Reseña de Mar Negro, el nuevo single de Kinnia

Hoy os traemos la reseña de Mar Negro, el nuevo single de Kinnia. Analizaremos tanto el aspecto musical como el lírico de este nuevo tema de los madrileños. Todo como siempre, en Rock For Everyone. ¡Comencemos!

Una nueva etapa de Kinnia. Y una vez más, sorprendiendo.

Hace unos meses os traíamos la reseña La Danza del Cuervo Negro, el primer single de Kinnia con Rubén Kelsen a las voces. La sorpresa fue mayúscula ya que vimos que los músicos optaron por cantar en castellano y porque se unieron al mundo de las guitarras eléctricas. Mucho cambio de repente, sí. Nueva voz, nuevas letras y nueva imagen, pero todo, sonando a Kinnia. Podéis leer la reseña de ese primer single aquí.

Y es que sabemos que tienen entre las manos un nuevo disco y nos han ido dejando los dientes largos. Pero la banda nos ha traído un regalo antes de que termine el año con Mar Negro. Una canción, que ya os adelantamos, que os va a animar a reunir a vuestros amigos a tomar Constantinopla y reinstaurar el Imperio Bizantino.

Antes de comenzar el análisis, si que quisiera comentar sobre el videolyric. Y es que como se nota cuando algo está hecho con amor, con cariño y con ganas. Ilustraciones maravillosas de mano de Víctor Izquierdo, sin usar la IA. Entiendo que es una herramienta más. Pero cuando veo un trabajo bien hecho y por uno mismo, pues hay que mencionarlo. Ahora sí, comencemos.

Así suena Mar Negro, el último single de Kinnia.

Alejándonos de ese sonido celta que toda banda de folk metal española utiliza, Kinnia nos transporta al este de Europa con melodías de distintas influencias. Comienza el motivo de la canción tras una breve introducción en la que oímos junto a la música unos hombres remando (spoiler, seremos nosotros en el concierto). Se une Rubén a las voces con una melodía prácticamente igual que el motivo de la canción. Huyendo del hogar, el pasado y todas las heridas, se une nuestro protagonista a la mar para buscar esa felicidad y esa libertad. Utilizar la historia tanto musicalmente como líricamente para dar un mensaje de fuerza es un punto a favor ya del tema.

Vemos la primera alteración de la melodía del tema en un puente, pero aún con ese sonido folk tradicional y con un pequeño acelerón del tempo. No es el primero que habrá. Grabar esto con la claqueta ha tenido que ser una experiencia interesante. Entramos al estribillo bajo la consigna de «¡Vamos hombres, remad!«. La melodía es igual que la de la estrofa. Pero el mensaje es clave. En la vida, nos toca jugárnosla. El mar, representa los reveses, los contratiempos y las leches que nos da la vida. Nosotros somos los marineros, que ansiamos esa libertad y tenemos dos opciones. Quedarnos en tierra hastiados o echarle valor y enfrentarnos a la tempestad. Puede que veamos la tierra prometida lejos. Pero sabemos que está ahí.

Terminamos el estribillo con una narración y un acompañamiento más lento. Lo primero que pensé cuando estaba escuchándolo fue «Joder, vaya vozarrón se han cogido para narrar esto.» Os podréis imaginar la sorpresa cuando me entero de que es el propio José Luis Frías, flautista de la banda, el que pone la voz a ese marinero.

«Los barcos son los sueños que las manos humanas han construido

Y es que si tenemos que mencionar al bueno de Frías ahí, tenemos que mencionarle otra vez, porque se pone a cantar en la siguiente parte de la canción. Menuda voz tenía guardada aquí el amigo. Representando la madurez, el paso del tiempo y la adultez de nuestro protagonista, y con otro bonito acelerón de tempo, la voz nos ordena a seguir luchando, a seguir remando y seguir adelante. Todo siguiendo el mismo motivo de la canción. No obstante, lejos de ser repetitivo, se convierte en una historia cuya moraleja es clara, sigue tus sueños.

Instrumentalmente hablando, lo que llevamos es una pasada. El violín y la flauta nos guían con sus melodías por esta historia, el bajo suena contundente con la guitarra y la percusión me anima a coger los primeros remos que encuentre y robar un barco. Tenemos después de la segunda vuelta de estribillo un cambio de estructura de mano de la guitarra. Envueltos en gritos de marineros, Jeza y Frías cambian la melodía mientras empezamos a escuchar el clásico galope de las canciones de folk metal. Tras un par de vueltas, entran la guitarra eléctrica a seguir el ritmo junto con unas voces haciendo el motivo principal de la canción con «Woahs». Escuchar la sección rítmica de Mario, Arturo y Jorge con los cascos hace que me retumbe todo el cuerpo.

Terminando con una narración y una bajada de tempo, el mensaje queda claro. He querido rescatar la frase “Los barcos son los sueños que las manos humanas han construido» ya que me parece una idea clave. Dejarlo atrás todo, luchar, buscar un nuevo comienzo y una nueva vida. Está claro que han sabido captar perfectamente la idea marinera con un mensaje esperanzador y, como en el single anterior, de lucha y resiliencia.

Conclusiones de Mar Negro

Un tema distinto a La Danza del Cuervo Negro, con sonidos distintos, con juego a dos voces entre Kelsen y Frías, influencias de folk de distintas partes del mundo… Y aún así, lo escucho y digo «Es claramente Kinnia.» No podría estar más emocionado con esta nueva etapa de la banda, en la que consiguen superarse con cada tema. Dicho esto, procedo a reconquistar Constantinopla.

Y hasta aquí nuestra reseña de Mar Negro, el nuevo single de Kinnia. Esperemos que os haya gustado esta canción tanto como a nosotros. Os contaremos todas las novedades de la banda, y de la música metal y rock siempre aquí, en Rock For Everyone.

¡Nos veremos en los escenarios!

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