Buenas a tod@s. Me estreno con la Reseña de Phanteon de Dance Gavin Dance, su nuevo disco, que marca un regreso seguro y renovado. Para una banda que ha abrazado la rareza y la reinvención de su formación, Dance Gavin Dance nunca han sonado más confiados que en este undécimo álbum y es el primer gran paso adelante después de la turbulencia de Jackpot Juicer en 2022. Tras la pérdida de su bajista, Tim Feerick, y la difícil decisión de separarse de su vocalista Tillian Pearson (se echará de menos su gran voz limpia…), el grupo se presenta como un cuarteto recalibrado. Andrew Wells (voz/guitarra), Jon Mess (voz), Will Swan (guitarra principal) y Matthew Mingus (batería) canalizan tanto la renovación como el renacimiento en su último trabajo.
El álbum se mueve dentro de la zona de confort de la banda, pero con frescura. Equilibra post-hardcore con math rock, funk (con la influencia de George Clinton), pop e incluso con algún que otro toque de hip-hop. Andrew Wells deja claro que ocupa el lugar de Tillian, aunque aporta su propio estilo. Con ello abre una nueva dimensión al sonido sin perder la identidad del grupo. Jon Mess, por su parte, tiene un protagonismo mucho mayor. Sus registros más melódicos y atrevidos le dan frescura a las canciones. Y luego está Will Swan. Además de desatarse con riffs y puentes memorables, se deja escuchar vocalmente con una presencia inesperada, pero muy bienvenida.
Uno de los detalles que más me fascinan es la estructura del disco. Todas las canciones superan los tres minutos y medio. Puede parecer un detalle menor, pero para mí es una bendición. Me encanta que las piezas respiren. Que se tomen su tiempo para crecer, mutar y sorprender. Y que lo hagan sin miedo a “quedarse más de la cuenta”. Esa libertad refleja la nueva etapa en la que se encuentra la banda.
En cuanto a favoritos, sería injusto destacar solo algunos. La primera mitad del disco (tracks 1 al 7) es sólida y engancha de inmediato, pero la segunda mitad (tracks 8 al 13) es, sencillamente, perfecta. Es una racha impecable que me hace volver una y otra vez, disfrutando de cada transición y cada matiz.
En definitiva, Pantheon no solo marca un nuevo capítulo para Dance Gavin Dance, sino que se siente como una declaración de principios: la banda sigue siendo fiel a su esencia, pero al mismo tiempo se permite romper moldes y experimentar. Es como si volvieran a divertirse más que nunca. Y como fans, estamos aquí para ello. Finalizo la reseña de Pantheon diciendo que para mi, es un 10/10 rotundo y uno de esos discos que me acompañarán durante mucho tiempo.
Y, por supuesto, os voy a dejar las canciones porque merecen ser escuchadas por todo el mundo.
Espero que os haya gustado mi estreno en Rockforeveryone con esta reseña de Phanteon. Me despido hasta otro artículo recomendando más contenido de interés:

