Reseña de Blurred Away de Oakwood

oakwood

Hoy os traigo la reseña de Blurred Away, el primer trabajo de Oakwood después de diez años de silencio. Espero que la disfrutéis. Pero antes, comenzamos con un repaso a la trayectoria de la banda…

Del calor seco de Texas y el emo del subsuelo a tu corazón, una década para convertirse en la banda que siempre fueron


Formados en 2013 al oeste de Texas, Oakwood surgieron en un lugar donde la música nace del vacío entre ciudades. Entre el calor seco, el polvo constante y el silencio largo del paisaje, el trío formado por Mat Dwyer (voz y guitarra), TJ James (bajo y guitarra) y Noah Roots (batería) encontró una forma de convertir la incomodidad en sonido.

Sus trabajos Oakwood (2013) y Summer (2015) los colocaron como nombre de culto dentro del underground, pero sin escapar nunca del circuito pequeño. Luego desaparecieron.

Su mezcla de emo, midwest y punk melódico funcionaba más como descarga emocional que como propuesta de futuro.

Del olvido al algoritmo: cuando Internet decide quién calla y quién vuelve a sonar

Oakwood volvieron porque el algoritmo les pico a la puerta.

Años después de su separación, el emo revival empezó a reciclarse a sí mismo en plataformas, playlists y vídeos cortos. Canciones sueltas de Oakwood empezaron a reaparecer como si siempre hubieran estado ahí. La red no rescató a la banda, en realidad fueron los oyentes los que resaltaron su sonido por encima de todo el ruido.

Reseña de Blurred Away

Diez años en pausa: lejos del escenario, cerca de la vida; todo cambió en silencio

Entre Summer y Blurred Away no hubo banda. Hubo vida.
Sin giras, sin grabaciones, sin prisas sin presión ni pretensiones, los miembros de Oakwood desaparecieron del foco mientras cada uno construía algo fuera de la música. La banda no se rompió con drama: simplemente dejó de insistir. Dando pie a que todo se ordenara, y como las estaciones, que vienen y van, ahora parece haberles llegado el momento de disfrutar de una primavera sónica.

De la rabia joven a la madurez emocional que quema y cura distinto

Summer(2015) era impulso, desorden y urgencia emocional, este nuevo disco es lo contrario. Las guitarras siguen ahí, pero ya no empujan igual. Ahora sostienen la angustia. La nueva producción es todo un discazo.

Las mismas heridas, nuevas formas de sobrevivirlas

Las heridas no han cambiado. Lo que ha cambiado es la forma de cicatrizarlas.
La incertidumbre, la pérdida, la sensación de no encajar… todo sigue ahí, pero ya no como explosión juvenil, sino como algo que se arrastra con conciencia. Oakwood no se incomodan ante las mismas preguntas. Simplemente disfrutan de seguir sonando mientras las preguntas siguen abiertas.


Reseña de Blurred Away tema a tema

Every Day, Forever
El disco abre, entra en tu sesera como un recuerdo o sensación incómoda. Oakwood introducen esa sensación de que algo ya está casi roto, un corte de minuto y medio.

A Tangled Mess

Aquí el disco empieza a doler de verdad. Guitarras entrelazadas como pensamientos que no se callan. No es una canción caótica, es pura armonía, equilibrio que se tambalea, giros de paz a intensidad.

Footnote
Todo suena contenido, como si la banda estuviera sosteniendo algo que ya se está cayendo. Aquí Oakwood sigue con su formula, dinámicas y sonidos bien trabajados, derroche sónico y emocional.

Fall Apart
Un tema algo más frenético aunque no explota, simplemente sostienen tensiones. No es caos es orden.

Blurred Away
El núcleo del disco, es la canción que da titulo al disco. Entra con una bajo bien crujiente, a galope a batacazos de batería. Oakwood entregan un temazo, emocional y con toda la intensidad del emo punk, voces bien hardcore y dinámicas exquisitas.

The Color of Caring

Un punto de luz que tampoco termina de reconfortar del todo. el tema exhala angustia cansancio e incluso desasosiego. Como si incluso la calma también desgastara.

Serpentine (My Whole Life)
Vuelve algo parecido a la rabia, intensidad voz desgarrada y avance constante. Es consciente. No hay paz hay que seguir adelante, una oda al impulso.

Distance / Silence

El disco se vacía. El silencio pesa más que cualquier riff. No falta música, riff ni colores, vuelven a crear un lindo lienzo sónico en el que sumergirte una y otra vez.


The Deepest Green
Una atmósfera de suspensión. Un lugar donde nada explota pero todo se sostiene en gravedad cero. Maestría de los tiempos y cambios de ritmo.

Fields Behind the House

Cierre que deja la puerta abierta. Oakwood no concluyen el disco: lo dejan ir. Una preciosidad


Blurred Away más que un regreso. Es eco del tiempo.

Oakwood no vuelven como eran. Vuelven como algo que ha aprendido a existir sin pretensión. Quizá por eso funciona. Suenan como un organismo vivo. Un regalo compartido, Me dejan muy expectante de cara a sus nuevos trabajos.

Espero que os haya gustado la reseña de Blurred Away. Os dejo hasta otra ocasión con más contenido de interés:

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *