Reseña de Attack Attack II de Attack Attack!

Una de las bandas precursoras del metalcore ha regresado una década después para presentar nuevas canciones con ese estilo inclasificable que mezcla influencias tan dispares como el EDM, el country o el Metal Extremo. Ya apenas queda un miembro original de la formación, el batería Andrew Wetzel, pero al menos hay mucha curiosidad por ver qué está haciendo el grupo de Ohio a estas alturas. Esta es nuestra reseña de Attack Attack II, el nuevo disco de Attack Attack!

Así suena Attack Attack II, el nuevo disco de Attack Attack!

El nuevo trabajo de los norteamericanos comienza con ONE HIT WONDER, un título que, entiendo, hace referencia a su propia condición, gracias a aquel mítico Stick Stickly. El tema nos da la bienvenida con una base electrónica bailable, para dar entrada luego a las guitarras. La producción es rotunda, pero para mi gusto, suena demasiado caótica. La voz está al frente, pero las guitarras se pierden, y la caja de la batería tiene tanto efecto que cuesta definirla a veces. El estribillo es sencillito, nada del otro mundo. Seguramente, la extrema sencillez del riff de guitarra tampoco juega a favor de este primer tema.

Dance! Llega también con una introducción más propia del EDM, dando paso a una estrofa puramente metalcore. El estribillo es bastante pegadizo (y está pensado precisamente para esa función, casi como un intento de viralizarlo en redes sociales). Las partes electrónicas terminan comiéndose el gancho que pudiera tener el tema, que pasa a ser uno más, a pesar de haber sido lanzado como single. Eso sí, la colaboración de Will Ramos es una delicia.

Chainless me recuerda a Electric Callboy por su inicio y su producción, y cuenta con uno de los mejores estribillos del disco, melódico y a la vez rabioso. Y sí, por fin tenemos un breakdown a la altura, aunque está un poco metido con calzador dentro del tema. Hemos venido a por esto, y se agradece que al menos cumplan las expectativas.

Pasamos a Walk on Water, que también cuenta con una producción de locura y un buen breakdown, aunque no llama tanto la atención. Suena demasiado predecible, y eso puede llegar a ser un problema. Karmageddon es frenética y desatada, un buen ejemplo de lo que la banda podría hacer si se acerca a su lado más bestia. De lo escuchado hasta ahora es, sin duda, una de los mejores temas, y seguro que en directo da mucho juego.

Originalidad a cualquier precio

Live, Love, Die nos trae recuerdos de aquella primera etapa de la banda. Base electrónica, autotune a toneladas en la voz y un estribillo marca de la casa. No tiene nada que ver con Karmageddon, pero demuestra que el grupo puede combinar estas dos facetas y hacerlo bien.

La guasa regresa con I Complain in r/metalcore, una referencia al propio odio que ellos mismos generan en redes sociales como Reddit. El tema no deja de ser curioso, y también cuenta con esa parte electrónica que seguro que enganchará a más de uno. La producción es espectacular, siempre al servicio de la canción, pero parece que tienen que pasar cosas a cada segundo, como si no pudiéramos mantener la atención más de un minuto. Y sí, también tenemos el breakdown, por supuesto, que no falte.

Big Booty Bitches comienza con un divertido cántico de animadoras, con referencias a La Jungla de Cristal (cosas de este mundo tan referencial en el que vivimos). Sin dejar de ser divertida, la canción tampoco aporta nada especialmente interesante al conjunto. Without You se lo toma mucho más en serio, pero dejando atrás la distorsión para centrarse casi por completo en la electrónica, muy al estilo del dubstep. A nivel melódico, eso sí, el tema es de lo mejor del disco.

Sacrifice parece seguir por el mismo camino, con una producción ultramoderna que rompe en un estribillo simplón pero efectivo. Y el breakdown también mola bastante, para qué nos vamos a engañar. El disco termina con Jump Jump!, otro de esos temas creados para el directo que cumple perfectamente su función: hacer saltar a la gente. Es un buen broche para el disco, aunque creo que podrían haber colocado alguna canción mejor al final.

Conclusiones de la reseña de Attack Attack II

El regreso e Attack Attack! ha sido una gran noticia para muchos de los que echaban de menos aquel primigenio metalcore con tintes electrónicos que hoy por hoy se ha vuelto tan común. Convertidos en meme en sus inicios, la banda está intentando pasar página y demostrar que hay un hueco para ellos más allá de los foros de Internet. Este segundo álbum homónimo es un intento de conseguirlo, pero par ami gusto, se queda a medio camino. Tiene temas interesantes como Karmaggedon o Chainless, y desde luego que hay que aplaudir la valentía de los chicos, persiguiendo siempre la originalidad… pero, ¿a qué precio?

Si te ha gustado la reseña de Attack Attack II puedes echarle un vistazo al épico cartel que acaba de anunciar Leyendas del Rock, así como a nuestra opinión sobre el último disco de Alestorm.

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