El nuevo disco de Motionless in White, Decades, se lanzó ayer, justo a las doce de la noche, y aquí os traemos la reseña de Decades, que os dejará claro todos los cambios.
El séptimo disco de la banda originaria de Pensilvania, Motionless in White, se lanzó ayer, y estaba ya lista para escucharlo, pues es una banda que he seguido desde al menos su trabajo en Creatures, y ahora no iba a dejar de lado esta oportunidad de reseñar su nuevo trabajo, después de también haber podido escuchar uno de las nuevas canciones en vivo en Madrid hace unos meses.
El álbum se nos presenta con la canción homónima del disco, dónde aún nos siguen dejando saber que siguen siendo la misma banda, efectivamente, y que no se han pasado por completo a un sonido industrializado y pop.
La etiqueta de metal alternativo, o como volverse pop sin salir de las listas
Hay algo que hay que entender y es que el pop funciona porqué tiene hooks, ganchos, estribillos pegadizos y melódicos que no te puedes quitar de la cabeza, y eso lo vemos perfectamente en Sunglasses at Night, canción que funciona pese a ser un cover de la original de Corey Hart de los ochenta.
La canción que ya nos dice directamente que estamos ante otra banda más que también se doblegan ante esta corriente de convertir el metal en un sonido digerible, amable y melódico.
Cosa que consiguen hacer bien; La voz de Chris Motionless no solo suena bien, suela entrenada para esos estribillos, además de que podemos escuchar sonidos más electrónicos de teclado que ya veníamos escuchando desde discos anteriores.
Influencias del numetal
La banda, en este nuevo disco, parece estar también experimentando, no solo con sonidos más comerciales, si no con sonidos más similares al nu metal y puentes en los que el vocalista pasa del gutural al rap y del mismo al melódico.
La estrella del disco: Playing God y Corey Taylor

La indiscutible estrella de esos cincuenta y tres minutos es definitivamente Playing God, no solo por la inesperada aparición del vocalista de Slipknot, si no por la clara crítica que hacen en la canción a el panorama actual que se está viviendo en el mundo del metal; donde los peores rasgos de los fans de otros géneros musicales se han estado viendo reflejados en estos entornos, que solían ser característicos de una salubridad emocional distinta, una pureza que trataba de entenderse, no solo de admirar las caras de aquellos que se subían al escenario.
Playing God habla de los límites a los que llegan algunas personas por sentirse más cerca de sus ídolos, de cómo llegan a crear relaciones parasociales a través de redes sociales, y ni siquiera se dan cuenta de que hace tiempo han dejado de disfrutar de su música, sus letras, su contenido.
Por supuesto, si os lo preguntáis, esta misma gente, alabó la letra, y el comunicado que Chris Motionless hizo sobre el sencillo en la red social X.
Conclusiones de la reseña de Decades de Motionless In White
En definitiva, si estás dispuesto a escuchar cosas nuevas, a mezclar sonidos, a tener toques de otros géneros en el metal, te recomiendo este álbum, y por supuesto, la banda; si lo que buscas es el sonido que tenían hace unos años atrás, dudo que vuelvan a ello, y todo apunta a que avanzarán más en una dirección de pop metal.
Si os ha gustado la reseña de Decades, os recomiendo echar un vistazo a otro contenido, como la de Lumina, la banda metalcore española que debes conocer. La Crónica de Green Eyes + Rainbow Sheeps + Astray en Madrid, La Reseña de The Plot In You de la banda homónima y por supuesto La entrevista a Dama Negra

