Hay quien dice que la escena no tiene futuro. Yo diría que hace tiempo que dejaron de mirar hacia los escenarios pequeños, como el de el club El Perro de la parte de atrás del coche, donde Rainbow Sheeps, Astray y Green Eyes, demuestran lo contrario. Os dejo con la Crónica de Green Eyes + Rainbow Sheeps + Astray en Madrid.
Rainbow Sheeps, un aperitivo picante.
El calor seguía apretando fuera, en las calles de Malasaña, cuando nos preparábamos para una noche de conciertos de metal bien cargada, con un aperitivo interesante, Rainbow Sheeps, que ya estaban listos para darlo absolutamente todo.

Empiezan fuerte, con Absolutions
y no se siente como una simple canción; si no como una declaración de intenciones, ellos no han venido a abrir un concierto a nadie, ni a calentar motores, si no a prender fuego a todo.
En seguida todas las miradas se centran en el cantante, Rafa, no solo por una voz versátil, que salta de lo melódico a lo gutural con facilidad, si no por una presencia magnética y cautivadora, por una actitud que pocas personas tienen a la hora de subirse a un escenario, quizás, hay quien nace para estar en uno, definitivamente él parece ser una de esas personas, y nos lo demuestra durante todo el concierto.
Los miembros de Rainbow Sheeps se compenetran de forma perfecta entre ellos, y cada canción tocada es una invitación a el público a participar en las mismas, las conozcas o no, quieras meterte al pogo o no, te hacen acabar saltando y gritando, moviendo la cabeza hasta que el cuello duele. Eso es lo que te nace hacer escuchándoles.
Llega un momento interesante con Hostage.
Un tema inédito, que nos presentan a nosotros, y deja entrever posibles caminos que puede tomar la banda, con un comienzo algo más calmado, antes de volver a estallar.
Finalmente, dan paso a Astray con Nowhere in Between, donde nos demuestran que son capaces de crear una balada que te rompe por dentro, con la misma fuerza con la que rompe la canción.
No todo son, sin embargo, son emociones intensas, nos dejaron la sorpresa de tocarnos un cover de Bad Romance de Lady Gaga en versión metal, Y si pensabas que no se puede hacer un pogo con Lady Gaga, te equivocas.
Astray entra en el escenario.
Diría que sorprendieron de una forma muy grata. Se presentan en escena con pintura corporal y facial negra, siendo su imagen un precedente para lo que estamos a punto de escuchar. Atraparon a más de uno desprevenido con Spirit Judgement, donde el comienzo de la canción, parece que nos presenta una banda de metal sinfónico, pero pronto, el cantante, junto a la batería y las cuerdas, nos grita a la cara que no.

Tienen un sonido muy personal y trabajado, destacan mucho la batería y la voz, sin embargo, en vivo, se echa en falta en las primeras canciones algo más de energía en todos sus miembros, quienes se quedan más parados, y quizás algo más intimidados ante un público pendiente.
Por suerte parecen soltarse a medida que se acomodan en el escenario, y el mismo bajista baja a meterse en medio del pogo en un momento puntual.
Un broche de oro, Green Eyes.

No cabe duda de porqué eran los encargados de cerrar la noche.
Tras dos actuaciones completamente en inglés, escuchar metal en castellano resulta refrescante. Desde Ella Vive Ajena, la cantante, Raquel, muestra un dominio completo del escenario, y de su voz.
La naturalidad que desprende es tal que llega un momento en el que se lanza a formar parte de el pogo también, y se funde, casi haciéndote olvidar, que es ella una de las responsables del mismo, junto al resto de integrantes de Green Eyes, que no se quedan atrás en energía.
Un momento destacado sería el solo de guitarra de Isel, que deja a todos perplejos, y da paso a su nuevo sencillo, Reconexión.
la sinergia de los componentes, la complicidad que tienen entre ellos, hace que cada canción sea una experiencia que te gustaría volver a repetir.
Entre canciones, nos dejan una noticia que no podemos obviar:
Green Eyes vuelve con nuevo disco en diciembre y conclusiones de la crónica de Green Eyes
El punto más alto para mí, llega con Orfeo y Eurídice, donde se responde con la misma energía que venimos recibiendo toda la noche, pese a ser un cierre abrupto y tener que suprimir dos canciones de su setlist, Green Eyes lo da todo. Jorge acompaña de forma mucho más brusca la voz de Raquel en el tema mencionado, y consiguen hacer que se quede un buen sabor de boca. Y finalmente pusieron el broche de oro con la cover de Set To Fail de Lamb Of God donde colaboró Rober de Astray.

Rainbow Sheeps, Astray y Green Eyes son el vivo ejemplo de que el relevo generacional de el metal está en frente nuestra y quizás, solo hay que dejar de mirar solo a los grandes escenarios, y buscar bien, para poder escuchar a los grupos emergentes, que todavía no han llegado a esos sitios, pero lo harán.
Las fotografías que aparecen en este articulo son propiedad de Alan Cohen y han sido prestadas a este medio para este articulo, de lo que estamos muy agradecidos.
Si os habéis quedado con ganas de escuchar como suenan, os dejo el tema que lo rompió de Rainbow Sheeps: Absolutions.
Si os ha gustado esta crónica de Green Eyes + Astray + Rainbow Sheeps, os dejó aquí el enlace a nuestras últimas noticias, donde hablamos de Pennywise en la Riviera, y la vuelta de The Rasmus a España después de catorce años. También podéis ver nuestra entrevista en vídeo a la dama negra.

