Reseña de Megadeth de Megadeth

Con este álbum homónimo, la banda entrega un testamento sonoro que intenta encapsular cuatro décadas de música. Tras el lanzamiento de The Sick, the Dying… and the Dead! en 2022, las expectativas eran estratosféricas. Sumamos las últimas noticias sobre el estado de salud de Dave Mustaine, la intriga en torno a este nuevo trabajo no hacía más que crecer. La espera llegó a su fin el pasado viernes 23 de enero de 2026, fecha en que Megadeth lanzó su último álbum, titulado de forma homónima Megadeth. La incorporacion de Teemu Mäntysaari es, sin duda, uno de los puntos más fuertes del disco; sus solos en temas como Tipping Point evocan la era dorada de Marty Friedman, pero con un filo moderno. Vamos con nuestra reseña de Megadeth de Megadeth.


Tipping Point

Es el primer sencillo del disco, lanzado el 3 de octubre de 2025. Es una canción que equilibra perfectamente la agresividad del thrash más clásico con la sofisticación técnica actual de la banda. Si alguien tenía dudas sobre si Mäntysaari podía igualar el nivel de Kiko Loureiro, Tipping Point las disipa en los primeros segundos. La estructura de la canción es un rompecabezas de riffs galopantes y solos que armonizan con la esencia del conjunto. La voz de Mustaine, con un tono apagado pero reivindicativo, completa la composición instrumental y nos deja varias frases para enmarcar.

Let There Be Shred

Es uno de los grandes atractivos del álbum: velocidad extrema y una precisión técnica envidiable. La voz de Dave aquí cobra más protagonismo que en Tipping Point, siendo uno de los puntos fuertes del tema. El trabajo de Teemu con las guitarras también es espectacular, quizás el más completo y dinámico en el apartado de la guitarra. La pegada instrumental es brutal, creando uno de esos himnos que te hacen mover el cuerpo involuntariamente.

Ride the Lightning (Bonus Track)

Sin duda, esta es la mayor sorpresa del álbum. Nadie esperaba que el último tema del disco fuera una declaración tan significativa en la historia del género. Con este bonus track, Dave Mustaine ha querido decir algo como: «así se toca esta canción». Esta versión es instrumentalmente superior a la de Metallica en varios aspectos, como la complejidad técnica. Eso sí, es inevitable que, las primeras veces que se escucha, el apartado vocal desconcierte a algunos fans. Megadeth ha sabido cerrar 40 años de historia recordando precisamente eso: su historia.

Conclusión

Con este álbum, Megadeth pone fin a 40 años de música, cerrando una discografía impecable, llena de himnos que han influenciado a innumerables músicos. Técnicamente es perfecto, tanto en el apartado musical como en el de producción. Este último trabajo de la banda es uno de los más completos, con una gran variedad de estilos y detalles, como los grooves propios del punk en el bajo de I Don’t Care, un tema con un aire más «rock» que se aleja de la aura oscura característica de Megadeth. Pese a esa variedad, los californianos nos vuelven a conquistar con Made to Kill, Hey God?! y Another Bad Day, temas que evocan la energía de sus himnos más clásicos. Por otro lado, encontramos temas como Obey the Call, Puppet Parade e I Am War, que apuestan por grooves pesados pero menos intensos que Made to Kill o Let There Be Shred, centrándose más en el aspecto melódico. Como era de esperar, en toda despedida afloran las emociones, y en este último trabajo no podía faltar un adiós sincero por parte de Mustaine, plasmado en la última estrofa de The Last Note.

Seguiremos próximas novedades de la escena aquí, en Rock For Everyone. Si te ha gustado esta reseña, a continuación dispones de más contenido relacionado con la escena nacional e internacional:

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