Hay colaboraciones que nacen de una estrategia y otras que surgen cuando cuatro palpitantes se encuentran, conectan y descubren que juntas pueden hacer saltar algo más por los aires. Niña Bala, reúne a las gallegas Bala y al dúo vasco Niña Coyote eta Chico Tornado en un EP que convierte una colaboración puntual en una aventura compartida. Cuatro corazones, ocho manos y una misma búsqueda por el sonido del rock más contundente. Os dejo con la reseña de Niña Bala.

De las viñetas al amplificador, así nació artillería pesada de Niña Bala
La historia tiene un origen que merece la pena contar. El escritor Markel Ormazabal contactó con Niña Coyote eta Chico Tornado para crear una canción vinculada a un cómic sobre la matanza de Ategorrieta finisterra, ocurrida en 1931, cuando varios marineros reclamaban pan para sus familias. La obra, publicada por Argia, contó con un equipo creativo en el que participaron Beñat Apalategi, Lander Arbelaitz y la ilustradora Malen Ganzarain.
Dos dúos compartiendo detonación
Niña Coyote eta Chico Tornado invitaron a Bala a participar en la grabación. El encuentro en los estudios Elkar de Amasa, en Gipuzkoa, hizo que aquella colaboración inicial tomara otro rumbo. La conexión musical entre ambas formaciones fue el detonante para dar un paso más, a continuar trabajando juntas y desarrollar un proyecto con identidad propia.
Así nació Niña Bala. Una historia que demuestra que una colaboración puede surgir de un encargo concreto y terminar convirtiéndose en algo mucho más grande. En este caso, de unas viñetas al estudio de grabación y de ahí a un EP compartido.

Bala, dos voces, distorsión y mala leche bien proyectada
Desde Galicia, Bala lleva desde 2014 construyendo una trayectoria marcada por la contundencia y la personalidad. El dúo formado por Anxela Baltar y Violeta Mosquera ha sabido moverse entre el grunge, el stoner, el punk y el hardcore sin perder su identidad.
Discos como Human Flesh, Lume, Maleza y Besta dibujan una evolución en la que el grupo ha ido ampliando sus experimentaciones sin renunciar a la pegada. Sus guitarras abrasivas, la combinación de voces y una base rítmica que golpea donde tiene que golpear han llevado a Bala a escenarios nacionales e internacionales.
Su propuesta certifica que no hace falta una formación multitudinaria para generar un muro de sonido. Con dos personas y las ideas claras, se puede hacer mucho ruido. Bala lleva años demostrándolo.

Niña Coyote eta Chico Tornado, una tormenta con acento vasco
Desde Euskal Herria llega la otra mitad de esta alianza. Niña Coyote eta Chico Tornado nació en 2012 alrededor de Úrsula Strong, a la batería, y Koldo Soret, a la guitarra y voz. Su fórmula parte del rock desértico, los riffs densos y una interpretación que transforma el formato de dúo en una auténtica apisonadora.
Con trabajos como Lainoland y EATE, además de una intensa trayectoria en directo, han llevado su sonido más allá de nuestras fronteras. Su música recoge la aspereza del rock, la energía del punk y ese pulso hipnótico que convierte un riff bien construido en algo difícil de sacarse de la cabeza.
Niña Coyote eta Chico Tornado, guitarra, batería, electricidad y una personalidad que se reconoce desde los primeros compases. Una manera de entender el rock que encaja con Bala sin necesidad de que ninguna de las dos bandas renuncie a lo que es.
Seis canciones, cuatro talentos y mucho terreno por explorar
El EP permite escuchar qué ocurre cuando esas dos identidades dejan de funcionar por separado y comparten espacio creativo. Dos bandas, un mismo incendio. No se trata simplemente de juntar dos nombres en una portada, sino de explorar qué puede surgir cuando sus integrantes trabajan como una sola formación. Dos dúos, en una detonación. Todo esto me empuja a hacer la reseña del EP.
Reseña de Niña Bala corte a corte
1. «Tu medalla»
El EP , arranca sin intro ni remilgos. De inmediato todo se vuelve áspero y rumiante. La atmosfera se va cargando, volviéndose cada vez más densa y oscura, detonando y liberándose con cada llegada a los estribillos. Un comienzo explosivamente retador, Mírame bien a los ojos.
2. «Bi hots»
Comienza con el dulce sonido de una cerveza al abrirse. suena una guitarra, su profundidad, saturada distorsión, acompañada por ese galope a la batería, lo convierte de forma fulminante en todo un Himno, un muro sónico, que de seguro hará las delicias del directo.
3. «Nena Bala»
Llegamos al ecuador del EP, el tema entra a machete y cuchillo, creando un aquelarre sónico, riffs que se repiten, golpes de batería que te hacen agitar tu body, dinámicas y explosiones, con un final digno de pogo.
4. «Dúas»
Otro muro más, si los muros sónicos que construyen estos titanes fueran habitables, en este país se solucionaba el problema de vivienda, a golpe de guitarrazo.
Unen fuerzas, a través del gallego y el Euskera, aun hoy día, el apoyo a estas lenguas que por parte de muchas instituciones resulta escasa, siendo en muchas ocasiones. Que sean los músicos quienes alcen la voz en su defensa dice mucho de ellos y deja en evidencia a quienes deberían protegerlas.
5. «Abrazo derrodeiro»
Es el tema que provoco todo este agradable desastre. Me Flipa, enérgico, explosivo lleno de verdades y cierto rencor.
Una guitarra que machaca de principio a fin, baterías que aportan todos los colores y sabores que este caramelo sónico necesita, para sonar como banda sonora de… el cómic Ategorrietan Finisterra.
6. «Lohiezko armiarmak»
Baladita, no todo va a ser rabia y actitud, endulzan la salida del EP con esta canción acústica, agradable y acogedora te deja todo suave tras la descarga de todos los truenos y ráfagas de riff que estos 4 apasionados de la música han entregado.
La cita con Madrid, Niña Bala también quiere hacer temblar los escenarios
Una propuesta así no podía quedarse encerrada en el estudio. El proyecto tiene continuidad en directo y una de las citas señaladas para el público madrileño será el 13 de noviembre de 2026 en la sala Shôko, con Bala y Niña Coyote eta Chico Tornado compartiendo escenario.
Conclusión de la reseña de Niña Bala: Veredicto AG Rock
Niña Bala tiene una historia de origen que merece ser contada, un cómic, una canción, una sesión de estudio y la chispa suficiente para que dos dúos decidieran explorar un territorio común. Bala y Niña Coyote eta Chico Tornado llegan con trayectorias propias y una identidad reconocible, pero aquí la gracia está en comprobar qué ocurre cuando dejan de jugar cada una en su terreno.
La colaboración tiene sentido porque nace de una conexión real y no de la necesidad de poner dos nombres juntos para llamar la atención. Ahora bien, la valoración definitiva debe pasar por las seis canciones: su capacidad para combinar ambas personalidades, la variedad del repertorio y la fuerza del conjunto.
Desde ROCKFOREVERYONE y en concreto yo, AG Rock, la invitación está clara, dadle una escucha, y otras cuantas más después a Niña Bala y, si tenéis ocasión, acercaos a comprobar en directo cómo se traduce esta alianza en electricidad, amplificadores y sudor. Porque a veces el rock no necesita reinventar la rueda. Basta con juntar a cuatro palpitantes con ganas de hacer ruido y dejar que salten las chispas.
En breve un articulo sobre la gira, y su visita a Madrid.
Aquí acaba, la reseña de Niña Bala. Para seguir bien informados de las novedades en el rock y todas sus vertientes, te dejo los siguientes enlaces:

