Crónica de Diamond Dogs en Madrid

Diamond Dogs

Hay noches en las que uno va a un concierto como espectador y termina con la sensación de haber formando parte de él. Hoy os traigo la crónica de Diamond Dogs en Madrid. Los suecos son magos sobre el escenario a los que siempre les sale este truco de magia. Ayer en la Sala Copérnico se convirtió en un latido formado por banda y publico, bailes, silbidos, cantos y sonrisas. Os cuento como ayer Diamond Dogs tomaron la sala Copérnico.

Tres décadas defendiendo el rock

Rock and roll con sabor a carretera, soul, glam, boogie y ese punto canalla que convierte una buena canción en eso que te llevan de paseo por tus recuerdos, tus anhelos, o vicisitudes a las que te catapultan las emociones.

Yo tuve la ocasión de disfrutar de ellos hace años en otra sala y fue bestial, pero lo de ayer fue MEJOR. Emisor y receptor habíamos hecho nuestro trabajo, volvernos mas disfrutones del rock and roll, y 15 años nos han reforzado a ambos, de seguro a ti también.

La sala Copérnico estaba llena, palpitante y con las emociones a flor de piel


Público y banda parecían haber llegado al mismo sitio por caminos diferentes, pero con una única intención de celebrar el rock and roll. Cuando Diamond Dogs aparecieron, quedó claro que aquello no iba a ser una simple presentación de *Similar Shakes Different Distortion*.

El comienzo tuvo algo de ceremonia

Primero apareció Robert Damberggel con el violín, abriendo el espacio, dibujando las primeras líneas de una noche que todavía estaba por despegar. Después, poco a poco, fueron incorporándose el resto de músicos.

Crónica de Diamond Dogs en Madrid, foto de Robert Damberg
Robert Damberg foto por @angela.basanta.padilla



Sin golpe de efecto. Sin necesidad de artificios.

Uno a uno, los Diamond Dogs fueron ocupando su territorio hasta que aquello dejó de ser un escenario y empezó a parecerse a una trinchera de elegante rock and roll.

Foto De Lars-Ale y Robert, crónica de Diamond Dogs
Lars-Åke Karlsson y Robert Damberg foto por @angela.basanta.padilla



Y entonces llegó la mordida Diamond Dogs

Si hubo dos elementos que sobresalieron especialmente durante la noche fueron el bajo y la batería. Una pareja rítmica poderosa, compacta, Desde abajo del escenario se percibía.

Stefan Bellnäs foto por @angela.basanta.padilla


Pero lo verdaderamente especial estaba ocurriendo unos metros más allá.

Público y banda entraron en una sinergia mágica.

No había una frontera clara entre quienes estaban encima y quienes estábamos abajo. Cada golpe, cada cambio, cada estribillo encontraba respuesta en la sala. El público empujaba al grupo y el grupo devolvía la energía multiplicada.

Henrik “The Duke of Honk” Widen foto por @angela.basanta.padilla

Ese intercambio es precisamente una de las cosas que hacen que el rock en directo siga siendo insustituible.
Y ahí es donde Similar Shakes Different Distortion encontró su verdadera prueba de fuego.

Diamond Dogs foto por @angela.basanta.padilla

Ayer, sobre las tablas de Copérnico, ladraron que da gusto

En este articulo hablábamos de una banda capaz de mirar hacia atrás sin quedarse atrapada en el retrovisor. De músicos que conocen perfectamente las raíces del rock, pero que llevan décadas convirtiendo esas influencias en algo que suena a Diamond Dogs.

Una cosa es escuchar un disco en casa y otra muy diferente comprobar qué ocurre cuando esas canciones chocan contra una sala llena de gente.

En la reseña del disco menciones cosas como estas, que ayer viví de primera mano y reafirmo.

Got Heartache on My Mind
La presencia, lo elegante y directo, de una buena canción. Guitarras, groove y ese punto de arrogancia bien entendida que debe tener cualquier buen rock and roll. No hay necesidad de entrar derribando puertas, basta con acariciar los corazones. Sulo lleva el volante y la banda conoce perfectamente el camino. Dale al play y disfruta del paseo.

rom the Rooftops
La recta final llega con un corte más introspectivo, la armónica abre paso. Es de esos cortes que dejan espacio para mirar lo que queda detrás. Una triunfada de TEMAZO, canciones que justifican todo un recorrido, casi hemos acabado el disco y aun tiene tesoros. Me evoca a Wild Horses, pero tambien encuentro un toque de LEE ROCKER el tema hard rain. que aprobecho y os propongo para escucha.

Bad for You
Aquí aparece el lado más juguetón. Llega el canalleo, que el rock and roll ya iba de baile y magreo antes de que nadie hubiera ni siquiera imaginado las bases del regueton o el perreo.
Bad for You pecado de seducción que tan bien le sienta a Diamond Dogs. Rock con swing, melodía y una actitud que parece sonreír mientras te avisa de que probablemente no sea buena idea fiarse demasiado.

Conclusiones de la crónica de Diamond Dogs en Madrid

Cuando una banda puede recorrer distintas etapas de su historia sin que el concierto pierda tensión, hay algo que está haciendo bien.

Sulo continúa ejerciendo de maestro de ceremonias mientras alrededor de él la maquinaria sigue funcionando con precisión. Y ahí aparece otra de las claves de Diamond Dogs. No necesitan disfrazarse de banda joven ni intentar demostrar que todavía pueden jugar a ser quienes fueron.

Son quienes son

La noche avanzó entre guitarras, golpes de batería, bajo poderoso y una sala completamente entregada. Pero cuando parecía que habíamos llegado al final, todavía quedaban cartuchos.

Llegó un primer bis. Cuando parecía que aquello ya estaba terminado…

Volvieron. Otro bis.

Porque aparentemente los Diamond Dogs tampoco tenían demasiadas ganas de irse.

Ni el público de dejarles marchar. Llego el momento tarta, y es que ayer Sulo cumplía años.

Y así terminó una noche en la que Copérnico no fue simplemente el lugar donde tocó una banda sueca de rock and roll. Fue durante unas horas el templo de los Diamond Dogs. Lo de vivido ayer no puede reproducirse al día siguiente en un reproductor.

Pero aquello de ayer sólo ocurrió una vez.

17 de septiembre de 2026. Madrid. Sala Copérnico.

Los Diamond Dogs volvieron a soltar la correa. Madrid decidió bailar y corear sus ladridos.

Si tras leer esta crónica de Diamond Dogs en Madrid te has quedado con ganas de más, pásate por RockForEveryone. Allí encontrarás nuestra reseña de Similar Shakes Different Distortion, la previa de esta gira y muchos más contenidos sobre rock, punk y todas esas canciones que todavía merecen que les subamos el volumen.

Pincha en los enlaces, entra, curiosea y quédate.

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