Crónica de Celtian en San Blas, Madrid

Ya ha llegado el verano a Madrid y, con él, las fiestas de sus pueblos y barrios. Hoy os dejo la crónica de Celtian en San Blas.

Procrastinando un viernes por la tarde me puse a cotillear qué fiestas había por ahí porque, no nos engañemos, a cualquiera le apetece un bocadillo de chorizo y una cerveza bien fría en una noche de verano.

No recuerdo muy bien cómo acabé viendo que tocaban los maravillosos Celtian en las fiestas de San Blas, pero, con toda la calorina que caía, cerveza en mano, para allá que fuimos.

En el Parque de El Paraíso se desplegaban las casetas políticas y vecinales del barrio. Nosotros somos muy de apoyar al barrio, a la gente que se deja la piel por intentar hacer de su entorno un lugar mejor donde vivir, así que la primera parada fue obligatoria en la caseta vecinal: bocadillo en mano y mini de cerveza para prepararnos para la noche.

Cuando llegamos al auditorio nos encontramos con La Gripe y Tú, tributo a Platero y Tú, dándolo todo sobre el escenario interrumpiendo por curro su disfrute del Resurrection Fest. Cuando haces canciones de un grupo tan escuchado como Platero y lo haces con tanta energía y tan bien como ellos, consigues que todo un auditorio coree los himnos y se lo pase en grande.

Tras unos veinte minutos de cambios, llegó el turno de Celtian. Arrancaron con “La profecía” y, aunque el sonido del auditorio tardó un par de temas en asentarse, Borja Bueno consiguió colocar la mezcla y el concierto empezó a despegar de verdad. El repertorio fue moviéndose entre su lado más festivo y ese folk metal melódico que tan bien les funciona en directo.

Txus Borao, Celtian .Crónica de Celtian en San Blas
Txus Borao, Celtian en San Blas. Foto: @trastoso

Xana demostró una vez más que, además de tener una voz tremenda, posee un carisma especial para conectar con el público. Se comió el escenario de principio a fin y se metió al auditorio en el bolsillo con una naturalidad pasmosa. A su lado, Miguel Monge no paró quieto: recorriendo el escenario de un lado a otro, bailando, girando y contagiando esa energía al resto de la banda. Y luego está el violín de Txus, que aporta ese toque tan característico de Celtian y que, en cuanto entra, te obliga a empezar a moverte casi sin darte cuenta.

Conclusión de la crónica de Celtian

Después de una hora de concierto, Celtian cerró con “Serena” y “En tierra de hadas”, dos temas que terminaron de poner a bailar a todo el auditorio y dejaron el broche perfecto a una noche de verano de barrio, música y cerveza fría.

Con la sonrisa todavía puesta después del concierto, nos fuimos a por otro bocadillo y otra cerveza para seguir disfrutando del ambiente festivo de San Blas. Porque si algo tienen las fiestas de barrio es que, a veces, te regalan conciertos que no esperabas y te arreglan el verano.

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