Hoy os traemos la crónica de Messa en Madrid junto a The Night Eternal. Tanto la crónica como las fotos son de nuestro compañero David Alfaro (@Davidalfarofotografia).
Messa fue el centro de la noche en Copérnico. El cuarteto italiano llegó a Madrid con The Spin y fue construyendo el concierto de menos a más. Sin embargo, durante buena parte de la actuación, la mezcla no permitió escuchar la voz de Sara Bianchin con claridad desde las primeras filas. Según el personal de la sala, asistieron unas 360 personas.

Antes, The Night Eternal había abierto la velada con un directo contundente. Ricardo Baum sostuvo la actuación con una voz áspera e intensa y una energía constante. Sin foso entre el escenario y el público, tanto él como el guitarrista Rob Richter se acercaron a las primeras filas e interactuaron con la gente en cada canción.

Esa cercanía también se notó en la respuesta a temas como “Eurydice (Don’t Look Back)”, “Prince of Darkness” y “Elysion (Take Me Over)”, cuyos estribillos fueron coreados con fuerza por los asistentes. Las guitarras sonaron precisas, la batería de Jerome Reil retumbó con un peso que asentaba cada tema. El bajo de Marco Justinger, por momentos, me recordó mucho al estilo de Geezer Butler en Sabbath. Hubo movimiento constante sobre el escenario y una cercanía que se notó de principio a fin.

Messa salió con sobriedad y dejó que las canciones fueran ganando cuerpo. El sonido del bajo de Marco Zanin, reforzado por un sintetizador, tuvo mucho peso en la mezcla.
La voz, en cambio, apenas se distinguía al principio y varias personas de las primeras filas gritaron: «¡No se escucha!». Después de la cuarta canción ganó algo de presencia, aunque no lo suficiente para equilibrar el sonido en esa zona. La iluminación, muy baja y con pocos cambios, también me complicó fotografiar la actuación y transmitir en las imágenes la energía y la presencia escénica que por otro lado fue elevada y en conexión con el público.

El repertorio avanzó desde “Babalon” y “Fire on the Roof” pasando por temas como “The Dress”, “Thicker Blood”, “Pilgrim”, “Rubedo” e “Immolation”. La manera de cantar de Bianchin alternó momentos delicados con registros agudos y estribillos de mayor intensidad.
Entre canción y canción, Sara se dirigió al público varias veces en inglés e italiano y también se animó con alguna frase en español. Agradeció la acogida, dijo que estaba encantada de estar en Madrid y que esperaba que disfrutáramos del concierto tanto como ella. El set principal cerró con “Snakeskin Drape”, Tras los cánticos de “otra, otra”, la banda volvió para una canción más y fue el turno de “Leah”. Sara se despidió con un “Grazie a tutti”.
Conclusiones de la crónica de Messa en Madrid
The Night Eternal ofreció un inicio sólido, lleno de movimiento y con el público a pocos pasos; Messa, una actuación que fue creciendo en ambiente y fuerza, aunque el sonido de la voz condicionó lo que se pudo escuchar. Dos propuestas distintas para una misma noche de metal oscuro, con un final que los asistentes elogiaron entre aplausos.
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