Jorge Ilegal ha muerto. El rapado mas irreverente, una de las voces más rotundas y emblemáticas del rock de habla hispana: Jorge Martínez conocido como “Jorge Ilegal”, alma y fundador de Ilegales, banda que define con garra, irreverencia y honestidad el espíritu del punk-rock ibero.
Rasgando acordes durante más de cuatro décadas.
Jorge se ha marchado. Tenía 70 años, incansable se las apaño para dejarte deberes, la escucha, digestión y disfrute del disco “Joven y arrogante”. Lanzado en marzo de este mismo año.
Un alma inconformista, un estrella del rock, sin adornos.
Nacido en 1955 en Avilés, Asturias, su andadura musical comenzó allá por los años 70, paso por formaciones como Madson o Los Metálicos antes de conformar, la que ha sido su banda definitiva. Ilegales
Desde aquel primer álbum homónimo, lanzado en el 82, con el cual definió su esencia, caracterizada esta, por la crudeza sonora y esos navajazos traicioneros en forma de frases lapidarias, aderezadas con su característica verborrea cultureta.
Su desparpajo sónico y estética desacomplejada, nos deja temas como “Tiempos nuevos, tiempos salvajes” o “Soy un macarra” himnos generacionales de descontento, rabia, rebelión.
Ilegales nunca usaron metáforas suaves ni modas. Su sonido punk, rock, con aderezos de new-wave, jazz, surf… sienta como una cata de cocteles caros. Verdades Brutales y afilado sarcasmo les doto del apelativo de “auténticos salvajes”
Una carrera de fondo: intensidad, reinvención y persistencia punk
A lo largo de los años Ilegales publicó decenas de discos: tras su debut llegaron trabajos como “Agotados de esperar el fin” (1984), “Todos están muertos” (1985), “Regreso al sexo químicamente puro” (1992), En los últimos años, con altibajos como la muerte en 2016 del bajista histórico Alejandro Espina.
Jorge era visceral en pijama o sobre el escenario. Adicto a la tensión creativa. su actitud elegante pero, casi primitiva, lo abrazaban de un aura casi magnética.
Pero detrás de ese exterior duro, Jorge era también un hombre culto, lector, reflexivo. Leía poesía, filosofía, vivía intensamente la cultura, se dejaba influir por jazz, por ritmos diferentes, por la música que no sonaba a rock puro —y eso lo enriquecía. Esa dualidad: la ferocidad en el escenario y la sensibilidad en la vida, lo hacía imprevisible e inolvidable.
La ultima liturgia de Jorge Ilegales
Hoy no solo despedimos a un músico, despedimos a un ser palpitante lleno de actitud. sin ganas de acomodarse. Sigue su viaje.
Nos seguirá deleitándonos con su dulce y envenenada monserga, resonando en salas, casetes viejos, vinilos rayados, y en el corazón de quien alguna vez se sintió “salvaje” al escucharlo. Encarecidamente os recomiendo visualicéis el documental «Mi vida entre las Hormigas» y no olvidéis los deberes.
Jorge. Tu legado es rock, desearte que descanses siendo tu tan vibrante, enérgico e incansable, me desafina.
Que toda esa energía que en vida moviste, bajo el rol de ese calvorotas desenfadado, sobre ti mismo y sobre tantos otros. Te acompañe allá donde estés.
Siempre tan elegante y macarra, gracias!
Aunque Jorge Ilegal ha muerto, siempre seguirá en nuestra memoria. Quiero aprovechar para recordaros la entrevista que le realizó el compañero Endika. Me despido hasta otro post recomendando más contenido de interés y no tan triste como esta noticia:

